Carta de Far, Santiago de Chile 

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Follando con la madre de mi amigo

Aquí va mi historia... Tenía cerca de 19 años, cursaba enseñanza media. Un amigo de liceo me invitó a su casa,como casi siempre yo estaba solo en la mia, accedí y fui. Al llegar nos esperaba su madre, ella con cerca de 35 años derramaba sensualidad en cada una de sus miradas, su ropa ajustada insinuaba el deseo ardiente de una mujer madura. Con el tiempo comencé a visitar seguidamente y en ausencia de mi amigo a esta hermosa dama. Después del liceo corría a su casa. Ella me recibía cariñosamente, me abrazaba y acariciaba, aunque sin la intencion aparente de un encuentro un poco más íntimo. Fui yo quien empezó a jugar.

Ese día vestía ropa liviana, un buzo bastante delgado, ella una fina y larga falda que, con el calor de ese día se adhería excitantemente a su cuerpo. Todo ocurrió espontaneamente.

Estaba parado en el marco de la puerta que da a la cocina, ella  intentó cruzar y nuestros cuerpos se rozaron delicadamente, me tomó de la cintura y me atrajo hacia si. En ese momento mi miembro estaba totalmente erecto y duro se podía ver claramente, al parecer ella no notó esto, y en el momento de acercarme sentí aquella hermosa sensacion de humedad y tibieza... Ella emitió un placentero sonido y su cintura se contrajo espasmódicamente. Se alejó de mi ruborizada, aunque el tibio aliento de su boca emanaba placer.

Ese dia me despedí, y me fui de la casa. Lo primero estaba hecho. Después de unos dias visité nuevamente el lugar, me recibié igual que antes, con una actitud de confianza y cariño. Al quedarnos solos, se recostó en un sillón, la humedad y el calor eran perceptibles en el ambiente, su brazo colgaba suavemente del sofa, con sus piernas entreabiertas y la misma falda de aquella ocasión, húmeda y pegada a su cuerpo. Aquel hermoso cuadro embriagó mis sentidos, mi cuerpo ardía de deseo. Lentamente fui acercándome y con las puntas de mis dedos rocé suavemente sus piernas. Su respiración aumentaba cada vez más...

Se alejó corriendo al segundo piso. Al subir su cuerpo desnudo tirado en la cama me esperaba ansioso. Nuestros cuerpos se fundieron
en pecado, la suave brisa de la ventana entreabierta acariciaba el unico ser que en ese entonces eramos. Ella sobre mi, agitando sus pechos en mi rostro. Nuestros cuerpos húmedos se pegaban y despegaban con mayor rapidez  (¿quien no se ha dejado perder en aquellos ruidos?), hasta que de su cuerpo emano aquel dulce sonido placentero... mis oidos se llenaban por primera vez  de aquel canto eterno que nos hace, por unos pocos instantes, tocar el cielo. Estuvimos juntos toda la tarde retorciéndonos en placer.

Fue la  última vez que la ví...  


Es esta la historia de como perdí mi virginidad, y no sólo de eso, sino la primera vez que sentí ser parte de todo. Gracias por
el espacio. Vivo en Santiago de Chile y puedes llamarme Far. Me gustaría poder ponerme en contacto con personas de mi país interesadas en relatar y vivir experiencias eróticas, así que agradecería si pusieras mi correo pues no tengo acceso a IRC. Avisame si me gane la pelicula. Adios . ( P.D : la expriencia relatada me ocurrió hace 7 años)

El email de Far: cirro28@hotmail.com

Octubre 2001

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Rocío Medina                ICQ: 127357948
rocio@partylineerotico.com

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